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Ainhoa Ordorika y David Pena (Bidelagun Fundazioa): “la Inspección de Trabajo siempre actúa a remolque, cuando ya se ha producido el accidente”

dilluns 27 d’abril de 2026, per  SARE ANTIFAXISTA

https://blogger.googleusercontent.c... <https://blogger.googleusercontent.c...> “La cifra de fallecidos es alarmante, y son la punta del iceberg de todos los accidentes y enfermedades profesionales que hay a día de hoy, que siguen siendo sangrantes”

“Creo que el principal drama de la prevención de riesgos en el Estado español es que no hay medios”

“Hay muchísimo camino por hacer por parte de las empresas, pero también por parte de las instituciones”

“El problema es que si una ley, como la LPRL, no va acompañada de presupuestos y de medios para hacerla cumplir no sirve absolutamente para nada”

“El problema es la falta de medios económicos y la falta de voluntad política para, teniendo esa ley, que su incumplimiento salga caro y a su vez haya medidas para controlar que se está cumpliendo la ley”

“Los de recursos humanos de las empresas ante un accidente muy grave o uno mortal no están para ayudar, están para intentar resolver el tema cuanto antes, de la manera más silenciosa y barata para ellos”

“Si a ti te diagnostican una enfermedad profesional o un cáncer derivado del trabajo no hay IPC que pueda compensar eso. Debemos reivindicar la importancia que tiene la salud en el trabajo”

“Para nosotras y nosotros los riesgos psicosociales son la pandemia del siglo XXI”

Juanjo Basterra ( Euskal kazetaria eta m. soziala ) * E.H

Hablamos con Ainhoa Ordorika y David Pena, que integran el equipo jurídico de Bidelagun Fundazioa del sindicato ELA, de la situación sangrante que vive el mundo del trabajo. En 2025 han abierto 130 nuevos expedientes jurídicos y en 2024 fueron 134, pero muchos “siguen vivos” de antes, por lo que el número total de expedientes gestionados por la fundación en 2025 fue de 318. “Tenemos una carga de trabajo alta, teniendo en cuenta que el equipo está formado por tres personas” dicen. No es de extrañar, en 2025 hubo 96.362 accidentes laborales en Hego Euskal Herria, 50.086 con baja, y murieron 83 trabajadores por accidente laboral. En 30 años de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales (LPRL) en Hego Euskal Herria el trabajo se llevó la vida de 2.705 personas y en el Estado español, a 30.332 personas por accidentes de trabajo, pero eso es la parte visible del iceberg, porque por enfermedades profesionales mueren 28 personas más que por un accidente de trabajo.

“Uno de nuestros objetivos es que a las empresas les salga caro el incumplimiento de las medidas de prevención. Nuestra acción judicial les costó a las empresas más de 5 millones de euros por incumplimientos de salud laboral”, añaden.

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La Organización Internacional del Trabajo pone este año en el foco del Día Internacional de la Seguridad y la Salud en el Trabajo en los riesgos psicosociales. Afirma que 840.000 personas mueren cada año a causa de problemas de salud vinculados a riesgos psicosociales, como las largas jornadas de trabajo y la inseguridad. El equipo jurídico de Bidelagun Fundazioa reconoce que tienen “muchísimos casos” por estos riesgos. “Para nosotras y nosotros los riesgos psicosociales son la pandemia del siglo XXI”.

Se han cumplido 30 años de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales (LPRL) y Bidelagun Fundazioa lleva cinco años desde la decisión de su creación, ¿qué balance podéis hacer?

David PENA.- El balance de Bidelagun, teniendo en cuenta que en marzo de 2022 es cuando se pone andar, aunque antes ya teníamos un grado de especialización en el sindicato, es optimista en el sentido de que uno de los objetivos que nos marcábamos era que a las empresas les saliese caro el incumplimiento de medidas de prevención y justamente a finales del año pasado hicimos el balance de nuestro periplo desde marzo de 2022 hasta noviembre de 2025 y cuantificamos que nuestra acción judicial les costó a las empresas más de 5 millones de euros por incumplimientos de salud laboral.

Teniendo en cuenta que uno de los objetivos era ese precisamente, poner encima de la mesa que les tiene que salir caro y que las empresas a través de lo caro que les salga incumplir las medidas tienen que hacer la reflexión que es mejor invertir en seguridad que pagar multas o sentencias, creemos que el camino que hemos emprendido fue el correcto.

En este momento estamos en la buena senda en el sentido de que sí estamos logrando muchos éxitos judiciales que implican costes económicos grandes para la empresa y, a su vez, un grado de resarcimiento para las víctimas, bien para los familiares de víctimas mortales o para las personas trabajadoras que sufren.

¿Va a mejor o vamos a peor en prevención de riesgos laborales?

Ainhoa ORDORIKA.- Es difícil determinarlo. Al final, en los días de salud laboral o en las campañas de las instituciones públicas siempre se habla de la importancia de la salud, pero no se materializa en hechos. Entonces, la cifra de fallecidos es alarmante, los fallecidos en accidentes son la punta del iceberg de todos los accidentes y enfermedades profesionales que hay a día de hoy, que siguen siendo sangrantes. Hay muchísimo camino por hacer por parte de las empresas, pero también por parte de las instituciones.

Si estamos hablando que llevamos ya 30 años con la nueva Ley de Prevención de Riesgos Laborales (LPRL), que en teoría iba a resolver este problema, sin embargo siguen produciéndose muchos accidentes de trabajo, muchas muertes y muchas personas enferman por esa falta de prevención. ¿Algo falla, verdad?

Ainhoa ORDORIKA.- Evidentemente, algo falla.

Vosotros desde Bidelagun Fundazioa, ¿dónde situáis el fallo?

David PENA.- Diría que en una ley en la que, al final, el papel lo aguanta todo. La LPRL desde el punto de vista jurídico diría que no es una mala ley. El problema es que si una ley no va acompañada de presupuestos y de medios para hacerla cumplir no sirve absolutamente para nada.

Creo que el principal drama de la prevención de riesgos en el Estado español es que no hay medios. La Inspección de Trabajo no tiene medios, Osalan y el Instituto de Salud Pública de Navarra deberían de contar con más medios; los equipos de evaluación de incapacidades tampoco tienen medios y es superalarmante donde me muevo en Nafarroa y en Gipuzkoa, son escandalosos los retrasos que hay. No puedo hablar por Araba y Bizkaia, pero es un desastre. Una ley por muy diseñada que esté y muy buena técnica legislativa que tenga y por muy bueno que sea su contenido, si después no hay medios coercitivos para hacerla cumplir, ni medios punitivos para que las empresas paguen de verdad y no multas irrisorias, no sirve para nada.

En mi opinión, la ley está bien, aunque lógicamente todo puede ser mejorable, con los nuevos fenómenos actuales de digitalización, seguramente habrá que hacer una actualización de la ley, pero en general no es una mala ley. El problema es la falta de medios económicos y la falta de voluntad política para, teniendo esa ley, que el incumplimiento de esa ley salga caro y a su vez haya medidas para controlar que se está cumpliendo la ley. Aquí lo que pasa es que esta os hablando de materia preventiva, pero aquí la paradoja es que las instituciones, las administraciones actúan de manera reactiva. No hay inspecciones en las empresas para ver si se cumple la ley. Hay inspecciones cuando hay un fallecido, por qué se ha producido. Aquí lo que ha6 que actuar de manera muy severa antes de que se produzca un accidente.

Antes se decía que no había inspectores suficientes, hace unas semanas la Agencia Europa para la Seguridad y Salud en el Trabajo hizo público un informe diciendo que en Estado español el número inspectores era de los más altos UE, 13,2 por cada 100.000 trabajadores, mientras la media UE se queda en 10,6. Viendo eso,¡cómo estará el resto!

Ainhoa ORDORIKA.- No sé a qué criterio responde. No sé a qué considerarán inspector como tal, pero valorando las necesidades reales por número de trabajadores, la Inspección de Trabajo aquí actúa mediante denuncia de un trabajador, pero, por ejemplo, en recargo de prestaciones tienen que hacer informes y tardan una barbaridad. Las denuncias que se presentan, que no son de fallecidos sino de otros problemas de salud, tardan una barbaridad y la Inspección se dedica a realizar esas actuaciones a demanda, pero no hay visitas preventivas que hagan de oficio.

¿Eso debiera de ser habitual para conocer la realidad de la seguridad y salud en las empresas?

Ainhoa ORDORIKA.- Claro, porque al final los incumplimientos que se constatan por la Inspección son aquellos que se han denunciado. Entonces, en los que ni hay denuncia, como no hay una labor preventiva, todo esto está silenciado.

¿Al final, cómo descubres que esta empresa incumple la LPRL?

Ainhoa ORDORIKA.- Tienes dos vías. Vía denuncia, porque alguien lo ha denunciado, pero si hubiese inspecciones preventivas que giran visitas se descubrirían incumplimientos in situ antes de que se produzca un accidente.

Denunciar, puede hacerlo un currela, pero en vista de como está el mercado laboral, el trabajador lo tiene difícil.

David PENA.- Tendrían que actuar de oficio.

También los sindicatos tendrían que actuar con los delegados de prevención. Trabajas en una empresa y sabes donde hay más riesgos y deficiencias en prevención, ¿no os parece?

David PENA.- Nosotros tenemos mucha demanda, mucha carga de trabajo, derivada de actuaciones de ELA dentro de las empresas. Muchas consultas, tanto Ainhoa y yo en lo que es el gabinete jurídico de Bidelagun, como los técnicos de salud laboral. Es una decisión confederal de ELA que va en la misma línea de la creación de la fundación Bidelagun y es una línea de actuación dentro de las empresas contra la siniestralidad laboral de los delegados de prevención y comités de empresa. Todos los años damos cursos de formación para delegados, para representantes de trabajadores y trabajadoras, sobre todo, para explicarles en materia de riesgos psicosociales como tienen que actuar.

Pero al hilo de lo que decía Ainhoa, quiero decir que la Inspección actúa siempre a remolque. Es decir, hay un accidente grave, lo investiga. Pero de la misma manera que vemos en la prensa que la Inspección de Trabajo inicia campañas para combatir el fraude de no se qué, etc, etc lo que tendría que haber son campañas permanentes y aleatorias en las empresas donde fuera un inspector o una inspectora revisara la gestión preventiva de la empresa y en función de eso, metiese las multas que corresponda en caso de que haya incumplimientos. Si hablamos de prevención, es eso actuar antes de que se produzca un accidente.

Cuando va a ir un inspector avisan a la empresa con más de una semana de anticipación, lo cual tiene poco de control directo.

David PENA.- Sí, sí, sí. Te dan un margen de tiempo que te permite hacer de todo.

Ainhoa ORDORIKA.- Y a veces, incluso, hay un acta de infracción y hay un requerimiento a empresas, pero luego no hay un seguimiento para saber si se han subsanado las deficiencias que se han detectado. Suele pasar muchas veces que levantan acta y luego no hay un seguimiento como accidentado.

¿Creéis que falta un debate político y social sobre la elevada siniestralidad que se está produciendo? Llevamos 25 accidentes mortales en Euskal Herria en cuatro meses.

David PENA.- Sueles decir tu que ‘la sangre obrera no cotiza en Bolsa’. Si en lugar de trabajadores y trabajadoras, hubiesen sido empresarios las personas muertas esto entraba en la agenda política importante. Tantos fallecimientos en menos de 5 meses es alarmante. Con estos datos encima de la mesa, que se repiten año a año, que desde un gobierno se diga que el balance de la Ley dePrevención de Riesgos Laborales es positivo, es no estar en este mundo. Es estar pisando moqueta y no estar en el día a día de los centros de trabajo. Porque nosotras vemos los accidentes y las desgracias. Estamos hablando de accidentes mortales, pero como decía Ainhoa, los incidentes que no son accidentes por chiripa, los accidentes no traumáticos que se ocultan, los accidentes graves que declaran como leves para que no haya actuaciones de la inspección, de la autoridad laboral, el tema psicosocial… en fin todas estas cosas.

En Hego Euskal Herri hay en torno a 90.000 accidentes todos los años, más de 50.000 son con baja. ¿Cómo puede ser?

David PENA.- Los que sean con baja, pero después tienes que ver la ofensiva ideológica de la patronal poniendo el foco en el absentismo.

Luego entramos en ese tema, por eso os decía que con todo ese montón inasumible de accidentes no solo hace falta un debate social y político, sino que incluso a Mitxel Lakuntza le dijimos que la próxima huelga general en Hego Euskal Herria tendría que ser en contra de los accidentes de trabajo y enfermedades profesionales. Es un tema que lleva a la muerte a mucha gente.

Ainhoa ORDORIKA.- Debería de estar en la agenda política dentro de las prioridades.

Sin embargo, no hemos visto a los lehendakaris Pradales, Urkullu, Ibarretxe, López, etc acudir a un funeral por una muerte en el trabajo. ¿Cuántos muertos son soportables? O simplemente porque es un tema económico, puedes ir sumando muertos y cuando era un tema político, ¿era insostenible?

David PENA.- Son las prioridades éticas de cada uno.

¿Esto va más allá que la ética?

David PENA.- Evidentemente. Me refiero a que las prioridades éticas hacen que después se materialicen las decisiones políticas. Es soportable.

No puede ser que salgas a la mañana a por un currusco de pan, porque tampoco pagan tanto, y no vuelvas… en el siglo XXI.

David PENA.- Es inasumible. Es inaceptable.

En 30 años… la mitad o más son muertes de gente de ELA y LAB por estadística.

David PENA.- Estaba repasando el acto que hicimos el año pasado el 28 de abril, y denunciábamos la avaricia de una patronal que sólo habla de absentismo, mientras que provoca 70.000 víctimas al año. 70.000 víctimas que son víctimas no por voluntad propia, sino por un combo de precariedad, falta de prevención, etc pero aquí el foco se pone en el absentismo. Ni para la patronal, ojo, ni para los gobiernos de Navarra y de Comunidad Autónoma del País Vasco es un problema que haya 70.000 víctimas.

Eso son accidentes de trabajo, porque las enfermedades profesionales, que están ocultas, son muchas más. Para el cáncer laboral se estima que por cada muerte en accidente trabajo hay otras 15 por exposición a cancerígenos, pero si incluyes todas las enfermedades hablamos de 28 muertes. Aquí parece que nadie quiere hincarle el diente, es el iceberg. ¿Por qué no hay comprensión de las administraciones públicas ante esa dura realidad?

David PENA.- No solo no hay comprensión, sino que mucho tiempo después de merecerlo las víctimas lo que aprueban es un fondo de compensación, hablando específicamente del amianto, que es totalmente insuficiente, que no resarce y no compensa lo suficiente, y que es de una cuantía irrisoria para la dimensión de fallecimientos que hay.

Ahí vemos la voluntad política de los gobiernos cuál es. Ahí se ve hablando de enfermedades profesionales. Creo que es la prueba del algodón.

La silicosis ha aumentado un montón. El ministerio Sanidad dice que se ha disparado 1.400% en los últimos años, y con las minas cerradas. En el fondo pagamos todos. Asumimos, pagamos a escote. ¿cuantos casos lleváis?

David PENA.- Tenemos los datos. Lo que es objetivo es que con el transcurso de los años cada vez entran más casos. En 2025 se han abierto 130 nuevos expedientes jurídicos y en 2024 fueron 134, pero muchos ‘siguen vivos’ de antes, por lo que el número total de expedientes gestionados por la fundación en 2025 fue de 318. Tenemos cada vez más procedimientos en marcha.

Ainhoa ORDORIKA.- El problema que tenemos es lo que tarda la justicia en general y las resoluciones de la Seguridad Social. Tardan muchísimo, y los juzgados están saturados y nos están citando vistas a 2027, etc. Entonces, todos los expedientes que entran, muchos de ellos, tardan años en resolverse. Porque inicias primero el INSS (Instituto Nacional de la Seguridad Social), luego la demanda, entonces la mochila se hace cada vez más grande porque vas acumulando los nuevos con los viejos, que con la tardanza de la Justicia, se hace un poco desesperante para nosotros y, sobretodo, para las personas afectadas.

Esto el sistema lo tiene estudiado, al final gente que no acude a meter una denuncia porque va a tardar mogollón…

Ainhoa ORDORIKA.- Tenemos personas que han fallecido en el proceso. Es algo terrible.

David PENA.- En mi caso, la mayoría.

Ainhoa ORDORIKA.- Gente diagnosticada con mesotelioma, etc que iniciamos las reclamaciones judiciales con la persona y desgraciadamente fallece en el proceso. Es terrible que ocurra eso, que no puedan ver, incluso, la sentencia. El dinero no repara, pero no es necesario que puedan ver esa pequeña reparación.

Qué podemos decirles a quienes lean la entrevista si tienen un accidente por mínimo que sea o una enfermedad profesional, ¿qué debiera de hacer? ¿Cuáles deberían de ser las pautas a seguir?

Ainhoa ORDORIKA.- Ahí la labor de los sindicatos. A cualquier persona que tiene un accidente le diría dos cosas: en primer lugar que pueden reclamarlo, que tienen derechos, que se pueden pedir indemnizaciones por secuelas, recargos de prestaciones por la falta de medidas de seguridad y que eso se puede reclamar. Y luego también si hay una falta de medidas habrá que pedir que se subsane, que se adopten medidas para que algo así no vuelva así a ocurrir. Nosotros estamos aquí pero un poco la importancia del sindicato también, que puede acudir y se puede informar con los delegados de prevención. Y si reclaman y es reclamable tendrían que hablar con los servicios jurídicos, claro.

David PENA.- También añadiría porque esto pasa mucho, porque hay en determinados accidentes que la empresa se ponen en contacto con la persona que ha tenido el accidente o con su viuda para decirles que ‘aquí estamos’. No hay que caer en esa trampa. Los de recursos humanos de las empresas ante un accidente muy grave o uno mortal no están para ayudar, están para intentar resolver el tema cuanto antes, de la manera más silenciosa y barata para ellos y sin que tengan repercusiones penales. Entonces, para nosotras y nosotros siempre decimos que en esos momentos de desprotección cuando hay un accidente o no saber que hacer porque es una situación muy dura, porque te afecta en lo emocional y lo sicológico, no ver en las empresas una mano amiga. La mano amiga está en el sindicato, no en la empresa.

Ainhoa ORDORIKA.- Iba a hacer otra matización, igual hay que insistir con la gente sobre la importancia de la salud laboral. Porque muchas veces cuando se negocia el convenio, la gente está muy preocupada por el IPC más dos o más tres, y las cuestiones de seguridad y salud pasan un poco más desapercibidas. Es mucho más fácil que la gente te salga a protestar y presionen un convenio por encima del IPC, pero las cuestiones de salud quedan más desvirtuadas. Una persona, al final, que pierde la salud en el trabajo, si a ti te diagnostican una enfermedad profesional o un cáncer derivado del trabajo no hay IPC que pueda compensar eso. Entonces, reivindicar la importancia que tiene la salud en el trabajo.

¿Es lo que ocurre con los pluses de los tóxicos, etc, verdad?

David PENA.- Te pagaban en diferido por morirte.

Ainhoa ORDORIKA.- Muchas veces a la gente no le importaba tragarse el tóxico si le pagan una cantidad por esa toxicidad.

Pero cuando llegas a los 65 ó 70 años y estás jodido, todo lo que te han dado por tragar no te sirve para nada.

Ainhoa ORDORIKA.- Eso es.

Absentismo nos tiene preocupados porque los empresarios y mutuas lo están utilizando contra los trabajadores. Lo datos oficiales en los accidentes de trabajo muestra que es el personal de la dirección el que más días de baja están cuando hay accidentes de trabajo. ¿Cómo se puede acabar con esa campaña que lleva tres o cuatro años, mientras mucha gente muere en el puesto de trabajo o enferma porque no hay medidas de prevención y seguridad para la salud de los y las trabajadoras?

Ainhoa ORDORIKA.- Es una campaña muy interesada, porque, al final, lo que se está haciendo por la patronal, las administraciones públicas y ciertos medios de comunicación es llevar el debate a lo que no es tan importante. Lo que decíamos antes, la cifra de fallecidos es alarmante y entendemos que ese es el foco.

Qué cuentas como absentismo, lo primero, y luego, también, hay muchísimas bajas que se alargan y no por culpa del propio trabajador, sino porque las citas de Osakidetza tardan un montón. Para hacer una resonancia estás esperando un montón de meses, por lo tanto, tampoco es imputable al propio trabajador si no es una falta de medios, en Osakidetza en este caso. Es una forma interesada de llevar el debate público a lo que no es es y desvirtuarlo de lo que realmente se debería de mirar.

Por último, las bajas psicosociales, la Organización Internacional del Trabajo lo pone este año en el foco del Día Internacional de la Seguridad y la Salud en el Trabajo. Afirma que 840.000 personas mueren cada año a causa de problemas de salud vinculados a riesgos psicosociales, como las largas jornadas de trabajo, la inseguridad laboral y el acoso en el lugar de trabajo, vosotros lleváis años trabajando con este tema, ¿está aumentando en las empresas?

Ainhoa ORDORIKA y David PENA.- [Al unísono] Muchísimo.

¿Cómo se pueden combatir?

David PENA.- Jurídicamente, claro, llevar un caso de riesgo psicosocial para nosotros es infinitamente más difícil que llevar un caso de amianto o de un accidente mortal. Porque tu en una enfermedad profesional o en un accidente de trabajo traumático es objetivo. Te has caído, te ha golpeado una grúa, un tejado, amputado, un mesotelioma, una silicosis... Aquí las bajas derivadas de los riesgos psicosociales, lo primero los juzgados tampoco están preparados para esto. No hay formación en esta materia e incluso me atrevería a decir que hay como una opinión generalizada de que esos casos se denuncian por la jeta, baja por estrés ‘menuda jeta’. Pues no. De hecho, el tema tiene tanta gravedad que el convenio 190 se aprobó por la OIT sobre violencia y acoso en el trabajo y expresamente se habla de los riesgos psicosociales.

Para nosotras y nosotros los riesgos psicosociales son la pandemia del siglo XXI. Porque, ¿en qué empresa no hay problemas de riesgo psicosocial, de conflicto de roles, de carga de trabajo, de conflictos interpersonales? Todo eso se materializa y después viene el problema de cómo articulas esos procedimientos judicialmente por lo difícil que es. Hay que tirar de grabaciones. Porque muchas veces el que te está comportando de esa manera tan agresiva no lo hace en público, lo hace en privado. Testigos muchas veces no hay. Hay que grabar. Son procedimientos muy costosos pero que cada vez, podemos decir, que tenemos más.

Hemos logrado dentro del sindicato que haya mucha concienciación para combatir esta lacra. De hecho, ELA todos los años nos suele llamar para hacer cursos para formar a sus estructuras, tanto a liberados y liberadas como a delegados de determinados sectores donde hay probabilidad que haya estos temas, para actuar y formarlos.

Con los jueces pasará lo que ocurría con el amianto, en los años 90 del siglo pasado no estaban por la labor. ¿Con los riesgos psicosociales pasa igual?, ¿habría que pedirles que se pongan las pilas?

David PENA.- Sí. Es como la LPRL, que es una buena ley aunque pueda ser mejorable, pero aquí tenemos el convenio 190 de la OIT, que fue ratificado por el Estado español y forma parte del derecho interno y se define claramente lo que es violencia y acoso en el trabajo. Hay una herramienta jurídica que se puede utilizar.

Después no hay que olvidarse dentro de los riesgos psicosociales que normalmente tienen rostro de mujer. Es una cuestión objetiva y nosotras y nosotros lo vemos en los expedientes que llevamos. El blanco más fácil, la víctima más habitual de un tema psicosocial es normalmente una mujer con pocos medios, con bajo salario y, en ocasiones, una mujer racializada. Desde Bidelagun le damos mucha importancia a esa perspectiva de género. Eso está ahí en muchos casos. Tenemos una alerta en el propio sistema que detecta si un caso está vinculado con discriminación de género, porque cada vez detectamos más.

Además del hecho de que la semana pasada tuve un juicio y fue para denunciar la propia actuación del INSS. Un juicio en Nafarroa, en Iruñea, donde solicitamos una incapacidad permanente o subsidiariamente total para la víctima de una agresión en el Hospital Público de Navarra. Una trabajadora de una subcontrata, una cocinera, que sufrió una agresión sexual a la salida de su turno de trabajo cuando se iba a los baños. Una persona trabajadora del sector servicios, racializada, con unos ingresos de subcontrata de cocina, que ya sabemos como son. Todo eso suele ir en el mismo paquete.

La crítica al INSS es que, una persona que por desgracia tiene unas secuelas de trastornos de estrés postraumático crónico, no le hayan concedido ya no digo la absoluta, ni la total. Nos hemos encontrado con una revictimización. La prestación de un servicio en una actividad laboral no puede ser teórica. A ti se te paga por hacer tu trabajo y no por hacer tu trabajo en unas condiciones de heroísmo o de sufrimiento. Estamos con eso. También no es que a los juzgados les falte formación en perspectiva de género o psicosocial, sino que al INSS y a los Equipos de Valoración de Incapacidades les falta, además de empatía y formación. Y saber como funciona el mundo y como hay que abordar determinadas problemáticas.

Ainhoa ORDORIKA.- Al hilo de lo que dice David, en casos de acoso sexual el mayor problema que me encuentro es que en Lo Social la declaración de la víctima no tiene validez jurídica. En el Juzgado de lo Social no, tienes que probarlo con documentos, testigos o lo que sea, pero el testimonio de la víctima no lo tiene. En el juzgado de Lo Penal, sí. El testimonio de la víctima tienen que responder a unos criterios de que sea consistente, etc, pero es un medio de prueba, pero en los juzgados de Lo Social, no. Muchas veces nos encontramos que quieres reclamar una situación de acoso necesitas pruebas de testimonios de terceros. No vale el testimonio de la víctima, incluso si se inicia un protocolo de acoso, tampoco. Es decir, su testimonio tiene que estar refrendado por terceros. Lo que me encuentro es que esos protocolos se cierran porque no hay pruebas, porque la única prueba es el testimonio de la víctima y si quieres ir al juzgado, también necesitas pruebas. Normalmente esas conductas se dan en privado. En Penal, sí que podría, pero en apertura de expedientes o incluso en Juzgado de lo Social nos encontramos con ese handicap porque es imposible de probar porque normalmente no hay testigos.

¿Cómo se soluciona?

Ainhoa ORDORIKA.- Creo que debiera de haber un cambio legislativo jurisprudencial en el que el testimonio de la víctima tendría que ser prueba. A día de hoy, no lo es.

Dentro de esos casos, ¿está el del síndrome del quemado (burnout)?

Ainhoa ORDORIKA.- Es un riesgo psicosocial. Esos llevan tiempo y habría que echar la vista atrás para conocer como ha llegado a ese cansancio emocional.

El diagnóstico del quemado seguramente sea ansiedad o trastorno adaptativo, pero cuáles son los factores que han llevado a ese estado de la persona, seguramente no será uno, será multifactorial. Echar la vista atrás un poco, identificarlo y probarlo es bastante difícil. Normalmente nos vienen cuando las personas ya están de baja.

El quemado nos viene cuando ya no puede más y ha cogido la baja. Tenemos que hacer un intento para diagnosticar esas situaciones mucho antes porque si hay una intervención más temprana igual podemos solucionar los riesgos psicosociales que están agotando a esa persona y evitar que caiga en esa situación, incluso para probarlo bien. Si viene y está en activo, nos dice me pasa esto, esto y esto, es más fácil establecer una estrategia para conseguir pruebas. Cuando te viene con la baja y agotado y ya no está en la empresa, es muchísimo más difícil.

¿Cómo conseguir las pruebas?

Ainhoa ORDORIKA.- Depende del caso. Hay que hacer una arqueología de lo que ha llevado, lo que pueda tener de testigos, etc.

¿Los empresarios contratan detectives, vosotros?

David PENA.- Nosotros estamos tirando mucho de grabaciones. Es un medio de prueba lícito siempre que tu formes parte de la conversación que se graba, pues a veces es muy importante.

Ainhoa ORDORIKA.- Más que para la grabación, lo que decía antes, si la persona viene cuando está en activo y está mal, pero está en activo, tienes ese margen de poder grabar, conseguir mensajes, de conseguir pruebas. Con la baja, no está en la empresa y es mucho más difícil.

El aumento en la edad de jubilación ¿cómo va a influir sobre el absentismo?

Ainhoa ORDORIKA y David PENA.- Si se estira la edad de jubilación, habrá más absentismo. Habrá mas bajas, por imposibilidad de trabajar.https://blogger.googleusercontent.c... <https://blogger.googleusercontent.c...>


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